Game consoles
Una consola es un mueble estrecho y alargado pensado para ir contra la pared. La mayoría tiene entre 25 y 40 cm de fondo y entre 75 y 80 cm de alto, así que cabe donde un aparador no entra: en la entrada, en un pasillo, detrás del sofá o como apoyo en un salón pequeño.
En el recibidor, colócala centrada en la pared y cuelga encima un espejo de entre la mitad y dos tercios de su ancho, a unos 20–30 cm del tablero. Detrás de un sofá exento, elige una a la altura del respaldo o algo por debajo, y un poco más corta que el sofá. Las de cajón o puertas esconden llaves y correo; las de estructura abierta, en metal o ratán, pesan menos a la vista y funcionan mejor en espacios pequeños.








